martes, 29 de diciembre de 2015

AMANDO GARCÍA NUÑO


NADIE QUEDABA

Abrió la puerta para huir,
                                         convencido
de que nadie quedaba ya en el cuarto,

tenía razón, hacía tiempo
que la vida
barría las pelusas del pasillo,
hiriendo el rodapié de tanto hastío.

Cerró por fuera, resbaló un cerrojo
sobre el ayer hurtado,
tiró la llave, no era ya momento
    de hipotecar a medias el olvido.

    De nada servía ahora un corazón,

    además, deshabitado.                               

lunes, 28 de diciembre de 2015

V RECITAL AULA DE POESÍA



Excelente vídeo de VIRGILIO FUERO MARTÍNEZ que recoge una síntesis de recitales anteriores en los que se pueden ver: los miembros de EL LIMONERO DE HOMERO (Blas, María Teresa, Joaquín, Antonio y Vicente), Elena, Ana, el propio Virgilio, Conxa, Miguel, Amparo (que aparece en la portada del vídeo), Carlos, Tomás, Mariam Sarrió, Román, María Ángeles, Aurora, Mariam Ferrer, María Victoria, Asunción y Jorge, así como otros poetas y público asistente a otros recitales.

Este vídeo se proyectó al principio del recital mientras el público, que llenó el salón Sorolla como de costumbre, iba aposentándose.

domingo, 27 de diciembre de 2015

JAIME SILES

Jaime Siles, segundo de izquierda a derecha
ACIS Y GALATEA

Ese cuerpo labrado como plata,
ese oro, esa túnica, esa piel,
ese color que tiñe la escarlata
corola del pistilo de un clavel;

ese cielo de cárdenos espacios,
esa carne que tiembla en el vaivén
de las rodillas y de los topacios
nos dicen que este cuadro es de Poussin.

El resplandor del sol en los minutos
del gris del agua sobre el gouache del gres,
el césped de corales diminutos
que puntean las puntas de sus pies;

el placer de los vicios absolutos,
el maquillado estambre, el cascabel
de sus tacones, los ojos resolutos
disueltos en vidrieras de bisel;

las dunas de su cuerpo y esas manos
que la luz difumina en el papel
de este poema dicen que eran vanos
ese oro, esa túnica, esa piel.

La chica que los mira aquí a mi lado
es más real que el lienzo y que el pincel:
hace un gesto de geisha emocionado,
más certero, más cierto, más rimado
de rimmel que la estrofa del clavel.

El cuadro del museo que miramos
no está en la sala, ni en el Louvre, ni en
la Tate Gallery, el Ermitage o Samos,
y no es -ni por asomo- de Poussin.

El cuadro del museo que miramos,
Acis y Galatea, ella y él,
somos nosotros mismos mientras vamos
-ojo, labio, boca, lengua, mano-
sobre la carne del amor humano
ensortijando flores, cuerpos, ramos
de un verano mejor que el del pincel.

sábado, 26 de diciembre de 2015

5º RECITAL DEL AULA DE POESÍA DE ATENEO


                            5º RECITAL DEL AULA DE POESÍA I
DEL ATENEO MERCANTIL DE VALENCIA

El lunes 21 de diciembre las 19,30 horas se celebró en el salón Sorolla del Ateneo Mercantil de Valencia el recital de poesía que clausuraba el primer trimestre del curso 2015-2016  del Aula I de Poesía del Ateneo.
Bajo la coordinación de Vicente Barberá, que ha venido dirigiendo el aula desde su inicio en el mes de enero de 2014, y con la colaboración del resto de los poetas del grupo Limonero de Homero, el recital se desarrolló según lo previsto por una comisión organizadora compuesta por las poetas Conxa Gausí, Mª Victoria Roig y Amparo Carbonell, en un ambiente de amistad y participación tanto de poetas noveles como consagrados.
Habló en primer lugar Vicente Bosch, como representante de la junta directiva del Ateneo, dando la bienvenida a participantes y público. Intervino a continuación Vicente Barberá para presentar el acto y dar paso a los participantes. En primer lugar, y como invitado, recitó sus composición IMAGINE el poeta Josep Ferran Gil, que además ofreció el regalo de una décima dedicada al Aula de Poesía del Ateneo. Intervinieron luego 19 poetas que recitaron un solo poema, casi todos propios, producto del trabajo de taller del aula a lo largo de este primer trimestre.
Y para terminar una pareja de espontáneos hicieron una magnífica demostración del genio popular valenciano cantando varias ingeniosas albaes, una de ellas dedicada también al aula de poesía. Se completó así una hora de solaz poético y grata compañía.
El acto fue presentado por Vicente Barberá y por Amparo Carbonell. El salón Sorolla cubrió todo el aforo y puede afirmarse que este quinto recital del aula fue todo un éxito que corona un esfuerzo de tantos lunes, y ya de varios años.
El Aula de Poesía del Ateneo se reúne cada dos lunes a las 18.30 y las sesiones se desarrollan con un esquema que incluye el estudio de un poeta elegido previamente, introducido por un ponente y comentado luego por los miembros del grupo.
El segundo punto de cada sesión consiste en el análisis estilístico –y de contenido– en  profundidad, de un poema de ese autor elegido previamente y estudiado por todos.
Por último se pasa al taller de lectura de la obra propia de aquellos voluntarios  que lo deseen. Los poemas son sometidos a crítica por el resto de los asistentes.
Con este 5º Recital los participantes del aula han querido felicitarse y felicitar también la Navidad a todos los asistentes.
                                                                              


jueves, 24 de diciembre de 2015

JAIME SILES

Jaime Siles con María Teresa Espasa

TRAGEDIA DE LOS CABALLOS LOCOS


A Marc Granell

Dentro de los oídos,
ametralladamente,
escucho los tendidos galopes de caballos,
de almifores perdidos
en la noche.
Levantan polvo y viento,
al galopear el suelo
sus patas encendidas,
al herir el aire
sus crines despeinadas,
al tender como sábanas
sus alientos de fuego.
Lejanos, muy lejanos,
ni la muerte los cubre,
desesperan de furia
hundiéndose en el mar
y atravesándolo como delfines vulnerados de tristeza.
Van manchados de espuma
con sudores de sal enamorada,
ganando las distancias
y llegan a otra playa
y al punto ya la dejan,
luego de revolcarse, gimientes,
después de desnudarse las espumas
y vestirse con arena.
De pronto se detienen. Otra pasión los cerca.
el paso es sosegado
y no obstante inquieto,
los ojos coruscantes, previniendo emboscadas.
El líquido sudor que los cubría
se ha vuelto de repente escarcha gélida.
Arpegian sus cascos al frenar
el suelo que a su pie se desintegra.
Ahora han encontrado de siempre, sí, esperándoles
las yeguas que los miran.
Ya no existe más furia, ni llama que el amor, la dicha de la
sangre,
las burbujas amorosas que resoplan
al tiempo que montan a las hembras.
Y es entonces el trepidar de pífanos, el ruido de cornamusas,
el musical estrépito
que anuncia de la muerte la llegada.
Todos callan. Los dientes se golpean quedándose
soldados.
Oscurece. La muerte los empaña, ellos se entregan
y súbito, como en una caracola fenecida, en los oídos escucho
un desplomarse patas rabiosas, una nube de polvo levantado
por crines,
un cataclismo de huesos que la noche se encarga
de enviar hacia el olvido.

domingo, 20 de diciembre de 2015

MANUEL EMILIO CASTILLO

El pasado 02-12-15 tuvo lugar la presentación del último libro de mi buen amigo Manuel Emilio Castillo. La presentación corrió a cargo de Elga Reátegui que, con su habitual maestría, fue preguntando al poeta diferentes aspectos de su poesía haciendo el recital ameno e interesante. Tras la lectura de varios poemas se inició un coloquio muy interesante en el que varios de los poetas allí congregados formularon preguntas muy interesantes sobre el libro y el significado de la poesía de nuestro amigo.
      Nuestra enhorabuena a tanta creatividad. Transcribimos un poema de l libro.

LÁGRIMAS DE TIERRA

Se descuelgan de las estrellas,
los espejismos, las controversias, el devenir.

Aquel beso que cerró mi visión
entre el miedo y el júbilo.

Sobre un charco de lágrimas,
donde se encumbran los lamentos
y la grandeza vierte sus migajas
a una corriente de ilimitada cadencia.

Allá daré con esa expresión justa,
tú me darás el amor y la paz,
allá entre cromatismos y silencios,
sembraré la semilla de mis poemas.

Como cántico contra la muerte,
guardaré este instante para siempre.


(Manuel Emilio Castillo en EL ÁRBOL DEL SILENCIO, Edit. Vitruvio, 2015)

martes, 15 de diciembre de 2015

AMANDO GARCÍA NUÑO


ENSAYOS DE MISMIDAD

Elegía algo nuevo cada mes,
cambiaba de vivienda,
recolocaba muebles, confundía
direcciones postales y vecinos,
buscaba en lo variable un exorcismo,
sentía alivio en cada
mudanza de nevera y sentimientos,

cada vista distinta, sin embargo,
dejaba en su memoria
toda esa desazón de lo sabido,
ventanas a las mismas soledades,
portales numerados, otros parques,
bares con camareros siempre nuevos,
pero la misma angustia
asomada en los ojos
de unos muñecos con las pilas secas,

memorias similares, idénticos olvidos
y, en diferentes cuartos,
su mismo rostro ausente en el espejo.

(De mi buen amigo Amando y excelente poeta)