lunes, 18 de mayo de 2009

AMOR DESEADO


Dulce cuerpo de lunares,
de gotas blancas de estío,
de perlas plata de baño,
que se mecía en el río.

¡Ay río de mis pesares
que me llevas en tu cauce!

Blanca mirada de luces
rumores de agua soñada
y en mi alma los luceros
se fundían con la escarcha.

¡Ay río de mis amores
que tienes nombre de madre!

Boca de besos repleta
que se me escapa en la tarde
búscame entre la alameda,
en la orillita del cauce.

¡Ay luna de mis cantares
cómo iluminas mi noche!

Bella cascada de andares
se dibujaba en el aire
y la brisa acariciaba
sus tiernos muslos de hojaldre.

¡Ay luna de mis amores!
¡Ay estrellitas de mi alma!

Estoy esperando quedo
verla aparecer hermosa
para robarle un abrazo,
y convertirme en su sombra.


Vicente Barberá, Castellón 1956, USITE.

domingo, 10 de mayo de 2009

¿SABES QUIÉN ERES?


Alimentador de ensueños.
Eres luz de amanecer,
jardín de rosas sin espinas,
hueco oculto en la escondida piedra.

Alivio de caminantes.
Eres llama de esperanza,
ventana abierta a las fatigas,
amparo al final del recorrido.

Escondite de almas tristes.
Eres reposo al atardecer,
roca de gestos desgastada,
lluvia de pesares limpiadora.

Cicatrizador de heridas.
Eres solaz de las impaciencias,
ciprés en el confín del mundo,
voz atenuante de la nostalgia.

Confesor en las tinieblas.
Eres nieve en el agua y cálido sol,
luciérnaga de mil colores,
espacio en el corazón del alma,


Vicente Barberá, Navidad, 2006.

domingo, 3 de mayo de 2009

A GUANAJUATO


Pasará el tiempo, Guanajuato hermoso,
y tus calles rezumarán amor;
en tus entrañas revolucionarias
se esconden esencias hispanas.
Tus gentes, arrastrando miserias,
se doblan ante la inclemente fe del consuelo
con música de guitarras y mariachis.
Por doquier campanas y susurros
arrastrando cervantinas ceremonias,
Valencia está presente.
Golondrinas buscan un espacio
entre túneles y líneas
y, en lo alto, un coloso con espalda poderosa,
dibuja vericuetos y misterios.
El argente color de tus entrañas
se adorna con doradas espalderas
donde la carne muerta se detiene.
El aire seco de tus primaveras
se confunde con coros vespertinos
y en la mitad de tu ladera herida
surge la luz de tu saber oscuro.
Guanajuato eres eso: sabor entrañable, cultura, religión,…
Y campo árido donde los nopales y tunas
con la amistad florecen.

lunes, 15 de septiembre de 2008

HUMO DE BAR


Noche oscura de otoño.
Calles llenas de luz que no es tuya.
Hombres que viven en esa luz
y que pasean por esas calles.

Hombres que miran, ven y no sienten.
Duros corazones de almas insensibles,
de orejas sin oído.
Luz, música; alegría y tristeza.
Bullicio de gente y algarabía de niños.
Vida y muerte; principio sin esperanza
y fin sin aprovechamiento.
Humo quemado que calientas ambiente de bar.
Palabras en el aire. Tiempo perdido.
Escuela vacía…

La noche será otra vez oscura.
Las calles seguirán alumbradas.
Un niño llorará y pedirá pan.
Un perro hambriento husmeará por
entre los cubos de basura.
El pobre gemirá
en lo alto de la nevada montaña.
Desdichas se ensañarán
con tus hermanos.
Y tú, hombre, seguirás impávido,
inmóvil y quieto,
Mientras el humo de tu cigarro
enturbia la sala de tu memoria.



Vicente Barberá, Sant'Ana, de Oliva, 1965.

miércoles, 4 de junio de 2008

CORTO PENSAMIENTO


La soledad llama a mi puerta

cuando estoy dormido



y en silencio.

AQUEL DÍA LEJANO


Si contemplo tu radiante rostro
de esperanza lleno,
y me acerco despacio a tu lado
y te abrazo y miro,
al apreciar tus cerrados ojos
de un velo cubiertos,
recuerdo aquel día lejano
sencillo y hermoso
que me diste un beso.

Vicente Barberá, Ciudad, de Gandía, 1964.

A ROCÍO

Se fue
entre el rocío del amanecer.

Se fue
cantando al marinero ausente
y a la madre,
entre pañuelos de seda.

Se fue
cantando entre sábanas de armiño,
como una señora
en la bahía de su amor;
como una ola
henchida en el océano,
secuestrada por las amarras
a pesar de todo.

Me hubiera gustado tanto
que el roce del agua
fundiera su rostro
en la historia del canto…

Se fue
con los ojos cerrados
y sabores humanos.

Se fue
y allá, seguirá cantando
al amor, a la vida, al azul…,
brillando como una estrella
en el hueco de sus manos.

AQUEL OCULTO BESO QUE TE DI


Mientras la nieve cubre las montañas
y el cielo se viste de azul celeste,
pienso en la última noche que pasé
mirando las estrellas relucientes,
y al azul alzando mi mirada,
añoro el postrer día en que te vi.

Contemplando de nuevo el firmamento
alrededor de mi estancia distinguí
una sucesión variada de ilusiones
que con pesada envida acaricié.

Pienso en la última noche que pasé
mirando las estrellas relucientes
y de nuevo acaricio la dulzura
de aquel oculto beso que te di.


Vicente Barberá, Ciudad, de Gandía, 1965.