martes, 13 de enero de 2015

DE AMOR Y SOMBRAS

Reclining Nude, de Amedeo Modigliani (MoMA)
PALABRA DE TU BOCA ENJUTA

                   Las palabras pueden ser besos caídos al aire
o sombras asediadas en los puertos.
              Joaquín Riñón

No alcanzo a comprender lo que me dice
esa palabra de tu boca enjuta,
salida con premura y desconcierto,
llena de amor quizá o de desencanto.

Tal vez sea el final de mil poemas
que te escribí en silencio, tristemente,
quizá, del canto oculto de las rosas
o del vuelo fugaz de las luciérnagas.

Mujer, esa palabra es la razón
de todos mis desiertos y oquedades,
de la oscura quietud de mis silencios.


Mejor que la palabra hubiera sido
el beso de unos pétalos brillando
al otro lado de mi frágil cama.

lunes, 12 de enero de 2015

DE AMOR Y SOMBRAS


HOY ESTOY ALEJADO

El terrible momento
en que a un hombre le queda
solamente el pasado.
                                                 Juan José Vélez

Con un regusto extraño he recordado
aquellas tardes claras y armoniosas
que juntos y en la rambla, entre las rosas,
pasábamos los dos de muy buen grado.

No sabes cuántas veces he añorado
tus cálidas caricias amorosas.
Por la virtud extraña de las cosas
ya las tengo apartadas de mi lado.

Hoy estoy alejado y, con mis dedos,
las rocas y la rambla casi toco,
la encina, los romeros y los cantos.

Ya pude superar todos mis miedos
y de aquellas pasiones queda poco

sólo iglesias, tomillo y unos santos.

domingo, 11 de enero de 2015

DE AMOR Y SOMBRAS


SEMBLANZA DEL AUTOR HECHA POR Blas Muñoz Pizarro:

BLAS MUÑOZ PIZARRO
Unas breves palabras son insuficientes para acompañar a Vicente Barberá en esta primera entrega en solitario de sus poemas. Sin embargo él así lo quiere de sus compañeros de tertulia literaria y, cuando Vicente quiere algo de nosotros, sólo nos queda complacerle de la mejor manera posible. En este ejercicio de síntesis, difícil será que no coincidamos unos y otros (Mª Teresa, Antonio, Joaquín y yo mismo) al ceñirnos, en poco más de una página, a los aspectos más relevantes de su relación con nosotros y de su obra. Por eso voy a permitirme transitar por los alrededores secundarios de estos versos como cuando uno callejea por las calles menores que enlazan las grandes avenidas paralelas y se fija en los detalles que las guías de viaje no contemplan.
            En esta antología personal, Vicente ha preferido reunir  sus poemas de una forma insólita, ordenándolos alfabéticamente por su título o por el primer verso de los no titulados. Quien no conozca a Vicente podría suponer que en esta decisión se oculta un deseo de esconder su evolución, desde los poemas más lejanos (unos pocos están fechados y se remontan a su juventud) a los más recientes; quien conozca a Vicente, sabrá, por el contrario, que éste es uno de sus rasgos más definidos y presentes en su obra académica y ensayística: el orden y la clasificación, no como rutina sino como método de trabajo sobre el que construir algo sólido. Por eso solemos, en El Limonero de Homero, dejar en sus manos y en su capacidad de organización la necesaria tarea de las relaciones públicas y de los recitales.
            Esta ordenación alfabética permite, como virtud no desdeñable, que podamos hallar en cualquier conjunto breve de sus páginas, abiertas al azar, la mayor parte de los asuntos que a Vicente le interesan y casi todos los registros formales por él utilizados, ya mezclados por la misma aleatoriedad de su ordenación. Así, sin salir de las páginas iniciales, vamos a encontrar, junto a los grandes temas troncales de su poesía (que supongo mencionados por mis compañeros: la infancia y el paso del tiempo; el amor, la familia, la solidaridad; los viajes, los paisajes, la naturaleza…), otros que sólo voy a nombrar, ya que no es posible comentarlos.
Participantes en el recital-presentación del libro, celebrado
en el ATENEO MERCANTIL DE VALENCIA
            Algunos de ellos son subtemas de uno o varios de esos temas troncales: la amistad (“Amigos”); un amor antiguo, en un poema datado en 1965 (“Aquel oculto beso que te di”); el erotismo (“Amor secreto”); el amor como salvación personal (“Apareciste en mi silencio”); la ciudad como subtema de la naturaleza; el “carpe diem” (“Aprovecha el tiempo que te queda”, “Carpe diem”)…
             Otro grupo estaría formado por temas menos frecuentes en su obra, pero independientes: la religión o lo sagrado (“Hodie mecum eris in Paradiso”), tema recuperado en poemas posteriores (“Llorar”, “Súplica”); el elogio de la razón (“Atenea”) y de sus contrarios, la fantasía (“Bailarín de bronce”) o los sueños (“Cuando vuelva a Nueva York”); lo opuesto como complementario (“Juego de contrarios”)…
Otros, en fin, son transversales y pasan por muchos de sus poemas tiñéndolos de soledad (“¿Colgaste el teléfono?”, “Cuando estabas aquí”), melancolía o nostalgia (“Se quebró en un suspiro”), felicidad (Bodhichitta”) o positivismo (“Me queda”).
            Y todo esto en un abanico de formas y de registros formalmente impecables (verso libre, romances en endecasílabos rimados, silvas en versos blancos, sonetos clásicos, sonetos blancos, cuartetos en endecasílabos blancos, romance en cuartetas…) en los que el yo lírico (el de “A veces”) puede transmutarse en un tú dialógico del propio yo (“Aprovecha el tiempo que te queda”) o en un tú referencial, con frecuencia el del ser amado (“Apareciste en mi silencio”). Otras veces, la tensión del poema se remansa en la tercera persona de la narración o la descripción lírica (“Amor secreto”).

           Otros escarceos por esos aledaños menores nos llevarían a las citas (Santôca, Silvia Plath…) o a las dedicatorias, por ejemplo. Basten estos apuntes, por ahora. Con mi enhorabuena al poeta y al lector que tome entre sus manos estos poemas: toda una vida.

(Fotos de Virgilio Fuero).

lunes, 29 de diciembre de 2014

DE AMOR Y SOMBRAS (VI): SEMBLANZA


Con Antonio Mayor Sánchez y esposa María Jesús.
Vicente Barberá es un ejemplo de dedicación, de energía aplicada a su vida profesional durante largos años y de energía creadora aplicada a las letras en su jubilación: libros de didáctica, organización escolar, psicología y autoayuda pero sobre todo dedicación a la poesía. En esta tarea yo he sido testigo de su voluntarioso progreso en los cuatro años de seguimiento y tertulia en el Limonero de Homero.
Publica ahora una selección de poemas trabajados y pulidos en largas sesiones, en las que los otros cuatro componentes del grupo le han aportado reacciones y consejos  que él ha aceptado y sabido integrar en su obra. Por otra parte su visión de la obra del resto de los componentes nos ha resultado esclarecedora y sus ecos y experiencia se encuentran integradas, en concreto en alguno de mis poemas, cosa que le agradezco profundamente.
Entre los abonos vitales para todo el grupo está la amistad, una amistad activa; y en esto Vicente es uno de los que han sabido unirnos y lanzarnos a la acción: cursos, viajes, recitales, lecturas, en el Ateneo y fuera.
Por lo que respecta a sus poemas, me gustaría destacar sus dos grandes temas, la infancia y el amor. A toda costa trata de rescatar el tiempo ido especialmente el de su infancia transcurrida en la rambla, en Castellón. Y con el tiempo ido, los paisajes y la naturaleza levantina que recoge magistralmente.
En el capítulo del amor hay poemas suyos que transpiran este sentimiento. En él incluyo los magníficos poemas dedicados a su madre y a otros familiares (el padre, “Mi tío Angelino”, etc.). Su gran experiencia viajera le ha suministrado otros temas, a veces gozosamente cosmopolitas (Nueva York, Argentina, el tango) y otras dolorosamente solidarios (poemas sobre la pobreza, África, etc.).

En cuanto a las cuestiones más técnicas, es un notable versificador; domina a la perfección el endecasílabo y los sonetos, el romance y otros metros sin que se arredre ante el verso libre y cuando lo intenta le nace una sorprendente poesía actual; lo que nos indica que está lejos de que se le agoten las fuentes de la eterna juventud.

Antonio Mayor Sánchez

domingo, 28 de diciembre de 2014

RECITAL CLUB UNESCO, EN CASTELLÓN

Intervención de Pascual Casañ

El pasado día 11 de diciembre, organizado por el Club UNESCO para la Protección del Patrimonio Inmaterial, se celebró en el Casino Antiguo de Castellón un recital-concierto, en el que participaron algunos de los principales grupos poéticos de la Comunidad Valenciana y el grupo musical integrado por Gisela y Rosanna Morales (sopranos), Araceli Batalla (piano) y Alberto Cabedo (violín). Por parte de los grupos de poesía se contó con seis: "Taller en vers", "El Sueño del Búho", "Polimnia", "Concilyarte", "CLAVE" y "ALCAP".
Entre los poetas que nos ofrecieron su poesía figuran: Iván Brull, Josep Micó, Amparo Andrés, Pascual Casañ, Carmela Rey, Amparo Santana, Mena Ana, Virginia Navalón, Abel Dávila, Pedro J. Moreno, Juan P. Zapater, Blas Muñoz, Rosa Mª Vilarroig y Jacinto Heredia.
Intervención de Rosa Mª Villaroig
Se contó asimismo con la participación especial de dos poetas vinculados ampliamente a Castellón: Vicente Barberá y Juan Mª Calles.
Por su parte, el grupo musical es la base de la Agrupación Coral  “Veus de Cambra”, agrupación que ha recibido el Premio Onda Cero y que cuenta con una amplia discografía centrada principalmente en el compositor castellonense Rafael Beltrán, y en la que destacan: “La Missa a Sant Pasqual” y “Un rei sempre Viu”.
El recital forma parte de una serie de recitales que el Club UNESCO ha organizado por diversos lugares de la Comunidad Valenciana, a través de su área de Cultura, que tiene como responsable al poeta y filósofo, Pascual Casañ. Su objetivo es el de acercar la poesía y los poetas de esta Comunidad a un sector más amplio de lectores. La numerosa asistencia al acto parecen indicar que el objetivo fue cumplido con creces.
Para la organización del mismo se contó con la colaboración de ALCAP y con la ayuda económica de la Diputación de Castellón.