miércoles, 7 de septiembre de 2016

LEER ESTE VERANO (VIII)

MONTSERRAT CANO


Fue en mayo de este mismo año. En el Monasterio Sancti Spiritu, de Gilet, hubo un encuentro de poetas de todo el país. Camino de la sala de reuniones, una amiga me llamó y me presentó a Montse. Estaba explicando cómo últimamente, a raíz de su aparición en la tele con motivo de la publicación de un libro, su popularidad había aumentado extraordinariamente viéndose sorprendida cuando alguna persona la detenía en la acera para saludarla. Poco después, me dedicó dos libros: EQUILIBRIO INESTABLE (relatos) y LA MUJER DESARMADA (prosa poética). De uno de ellos os escaneo un relato. Espero que sea de vuestro agrado.



viernes, 2 de septiembre de 2016

AMPARO SANTANA MARTÍ

Acabo de leer el libro LÍNEA HELICOIDAL, premio GERARDO DIEGO 2014, de mi buena amiga Amparo Santana. Una gozada. Permite que lo anote aquí y me atreva a copiar un poema. La enhorabuena por el trabajo.




jueves, 25 de agosto de 2016

LEER ESTE VERANO (VII)

            Hace unos pocos días escuché en la radio la noticia de que se cumplían 200 años de EL AÑO DEL VERANO QUE NUNCA LLEGÓ.

            “A orillas del Lago Ginebra, en Suiza, se encontraba Villa Diodati. En aquel verano de 1816, allí se encontraban el poeta Lord Byron, su médico personal John Polidori; Percy Bysshe Shelley, también poeta, y su esposa,Mary. Se cuenta que, aburridos, sin poder salir de casa a causa de las lluvias, inventaron un juego: ¿Quién era capaz de escribir la narración más terrorífica? Y de allí, del mal tiempo en Suiza y la erupción de un volcán en Indonesia el año anterior, salió Frankestein de la pluma de Mary Shelley. Y un vampiro de la de John Polidori. Este relato, "El Vampiro", inspiró novelas posteriores de no-muertos, como el Drácula de Bram Stoker. El clima inspiró a Lord Byron para escribir un poema al que llamó Darkness (Oscuridad)…” (De Wikypedia).

            El libro cuya lectura os sugiero es un magnífico ensayo sobre este tema, magistralmente escrito.



jueves, 18 de agosto de 2016

ENSAYO PARA UN CONCIERTO Y OTROS SONETOS


NO DESEO VIVIR SIN TU PRESENCIA

No deseo vivir sin tu presencia,
sin tu eterna presencia en mi costado,
sin tu seno de rosas inflamado...
¡Sin ti nada valdría mi existencia!

Poder amarte y ser tu referencia
ya es de por sí placer inusitado;
entrégame ese mar tan agitado
con tus olas en verde efervescencia.

Fiebre feliz, albores de hermosura,
eres canto de alondra en madrugada
y luz ardiente que se eleva al cielo.

Vórtice incandescente hacia la altura,
eres llama de amor inacabada
cuando tus labios beso en breve vuelo.

(Vicente Barberá Albalat)

viernes, 29 de julio de 2016

ENSAYO PARA UN CONCIERTO Y OTROS SONETOS

Elegido como el mejor soneto de todo el libro por F. M., un buen amigo, a quien le agradezco la gentileza de habérmelo dicho y desde aquí le envío un abrazo.

XXV

No perderás el hilo del camino
cuando tengas valor de no estar muerto
y encuentres los arrestos suficientes
para orar en silencio las mañanas.

Y así tu corazón seguirá vivo
si puede superar la adversidad
y percibe en su carne la hermosura
de un verde amanecer desmesurado.

No se sabe el final del recorrido,
las brozas y serpientes de la senda
ni el peso de las lágrimas que faltan.

Pero perdido estás si no te atreves
a aceptar los embates del destino,
con toda la inocencia de las flores.
(Vicente Barberá Albalat)

martes, 26 de julio de 2016

CARLOS BELTRÁN

Estimados amigos: ahora que el calor agobia no vendría mal un remojón en la albufera y este poema de Carlos Beltrán del AULA DE POESÍA I DEL ATENEO. Un abrazo muy fuerte.

Canto de amor a La Albufera

Te quise cuando el Sol entre el cañizo
soñaba enredaderas
y el cielo descendía a tus orillas
llenándolas de estrellas...
y el agua era caricia entre mis manos.
Te quise cuando era,
inviernos o veranos,
primavera.

También te quise exhausta y traspasada
de heridas en la niebla,
al cielo tus entrañas cuarteadas,
tus campos siendo apenas
reseco cascajar, cruz solitaria.
Te quise cuando eras
la voz de una plegaria
lastimera.

Te quise cuando el cielo se mecía
dormido entre veredas,
las sombras de la tarde agigantando
las parvas de la era...
y el viento entre las matas refugiado.
Te quise porque eras
mi cómplice encantado,
compañera.

Te quise sobre todo siendo un grito
de luz y de belleza,
la paz de los canales esparciendo
la savia de sus venas.
Ecúmeno feraz, fecundo suelo.
Te quise porque eras,
veredas, sol y cielo:
mi Albufera.


CARLOS BELTRÁN

sábado, 23 de julio de 2016

LEER ESTE VERANO (V)



LAS PRUEBAS DEL CRIMEN
                                                 A Josefina Sempere
Al igual que sospechas
de unas miradas nocturnas su infamia
o del aliento débil del amor,
de la frescura de un beso tan diario,
de la asonancia
de dos pechos unidos
sólo por el acento de los días,
quizá porque te ha llevado todo
a una locura incontrolada,
un instante de silencio te baste,
como certero golpe en la cabeza:
no temas dejar pruebas
en esos lugares que te marcaste con tiza,
pues quién buscará
más culpables con tantas evidencias.
Sólo para ti reserva
el veredicto que condena el crimen
de las palabras que trazaste,
del orgullo que liberó tu mano.
Pero ten claro que todo lo escrito
fue siempre en defensa propia.
(Sergio Arlandis, 2010)

jueves, 14 de julio de 2016

LEER ESTE VERANO (IV)



"Son muy pero que muy emocionantes los poemas dedicados a su madre en la parte Una madre herida. Todo en su madre, es ya noche, cuántas noches marchitas han pasado y han dejado en su pecho la tristeza (103). En el recuerdo de su madre, la noche, la noche eterna, es siempre algo misterioso (115), en cuyo zenit el poeta muere (116)."

RICARD BELLVESER


LA MIRADA DEL CIELO EN TU MIRADA

La mirada del cielo en tu mirada
y en tus ojos el sol de cada día
son la terca ilusión, la melodía
que suena en mi pasión iluminada.

Ah si pudiera, amor, como si nada,
mi vida alimentar de fantasía,
transformarla en un río de alegría
y en tu cuerpo libar la madrugada...

Eres mi luz, mi sombra, fuego mío,
desvelo, cielo y sol de primavera,
la tarde azul que avanza lentamente.

Y es ese fuego, amor, de ardiente estío
lo que vendrá después, eso quisiera,
y así morir viviendo eternamente.

martes, 12 de julio de 2016

LEER ESTE VERANO (III)



CATEDRAL DE ÁVILA

Como al umbral de la capilla oscura
una reja detiene la mirada
y la dispersa luego, confinada
en los fraudes que finge la negrura

confundiendo volumen y figura
de la estatua yacente allí olvidada,
cuando mi mano se detenga helada
un anaquel será mi sepultura.

Será delgada losa la cubierta
y el tejuelo epitafio más piadoso,
y menor la esperanza de otra vida,

y en el silencio la palabra muerta
gozará del olvido y el reposo,
en figura y volumen confundida.