viernes, 1 de mayo de 2020

SWEET HOME



¿Eros o Tánatos? ¿Eros y Tánatos? ¿Eros versus Tánatos? En Internet podéis encontrar sin ningún esfuerzo el mito con los personajes griegos de Eros, Tánatos, Artemisa y la ninfa Ninfea. Freud los recuperó como la vida y la muerte. Pero yo os acabo de formular tres preguntas. ¿Con cuál os quedáis?
            Ante la pugna interior de rebelarnos frente a la injusticia, muchas veces aparece el odio, y los pensamientos más aciagos nos acosan. No queremos ser como somos y acabamos siendo lo que no queremos. ¡Qué manera más estúpida de malgastar energías! ¿Hemos venido para eso?: ¿Amar, perecer, odiar, compadecer…?
           Os dejo para que resolváis el problema. Seguro que encontraréis muchas soluciones diferentes, pero unas os harán felices y otras desgraciados. Todavía estáis a tiempo de rectificar. Mientras pensáis os transcribo un poema por si os puede ayudar, y un fuerte abrazo.  

SWEET HOME

Llegar a casa,
sin cálida acogida,
después de recorrer la pista del esfuerzo,
sentir incomprensión, temor,
la innoble terquedad de la injusticia,
naufragando en jornadas imposibles,
conjeturar y revivir las sombras,
solo las sombras, sin apenas luz…

Llegar a casa,
poner la tele, disfrutar
del tiempo detenido,
del olor a geranio,
de los gritos y risas inocentes
desde la terraza…

Llegar a casa,
desesperarse,
no encontrar acomodo,
sumergirse en lo oscuro del infierno,
triste, cansado,
maltrecha la ilusión…

Llegar a casa,
coger un  libro y palpar su lomo,
escuchar música
junto al calor perpetuo
y el eco de una risa…

Llegar a casa
y no saber si entrar o detenerse
para tomar un güisqui
en el bar.

Pero llegar a casa y encontrarte
con la luz en tus rizos,
ese beso fugaz en la mirada
y ese tierno saludo de acogida…

Llegar a casa
                y tenerte,
aunque el amor ya empiece a declinar
y el amarillo invada los rincones,
         es el reposo,
                    el reposo que espero.

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