sábado, 22 de febrero de 2020

ALEJANDRO FONT DE MORA, EN EL ATENEO MERCANTIL DE VALENCIA EL 05-03-20.


EL CÍRCULO SIN CENTRO


No es casualidad,
ni estas formas surgieron del capricho
urente de la lava
fundiéndose en el mar,
ni estos barrancos híspidos
son otra cosa
que heridas meditadas
en el transcurso de un largo enfrentamiento.

Este círculo aislado
por el turbión perenne del Atlántico
es un oscuro signo que trazaron
las manos de unos dioses olvidados
en un tiempo
en que el oro no era
principio y fin del sino de los hombres.

Este perímetro que absorto ahora recorro
es tan perfecto en su nuda simetría
—bocabarranco, lomo, promontorio,
playa de bolos, punta, arenas hoscas,
nuevamente barrancos y nuevamente
pardos promontorios, y así otra vez
y otra…— que, por fuerza, adivino
la intención asombrosa del arquitecto
atlante.

Surge, a la hora
del concierto sonoro de los pájaros,
en el tránsito del ciclo luminoso
hacia la noche, la evidencia
de dos incertidumbres ya resueltas:

Este es un círculo que carece de centro,
que solo es perímetro indentado
para que los humanos conozcamos
que toda imperfección es necesaria,
que la lógica es solo una herramienta
para manipular nuestros deseos
hasta anularlos.

Y, asimismo,
que el círculo es un punto
que señala un final de trayectoria…
—Quienes afirman que la isla existe
mienten. Que esto no es una isla:
es el punto y final del universo.

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