lunes, 20 de febrero de 2017

JUAN MARÍA CALLES EN POETAS EN EL ATENEO


LOS ZAPATOS DE MI PADRE
El día que mi padre me entregó sus zapatos gusté el agua salvaje de los sueños.
Mi alma cruzó la dehesa, abrazó las encinas y saludó a las águilas cantando la balada del soldado sin patria.
Ardían sendas de oro en el cielo puro de esa mañana primera y única.
Nuestras venas traspasaban praderas desbordadas de savia enamorada.
Entonces nuestra lengua era el camino.
Almorcé con el zorro,
vibré junto al viento entre las retamas,
me empapé con el agua del riachuelo,
volé con el milano el arroyo impalpable del olvido,
nadé junto a las águilas
la yerma bahía de la memoria…
y me senté a llorar junto al corazón acantilado de los antiguos bueyes.

Así aprendí los nombres de las cosas.
Mi padre me enseñó a cruzar ríos, a tender puentes de luz en medio de la niebla.
Mi padre me enseñó a leer los bosques y a charlar con el otro que siempre va conmigo.

Así creció, así ardió mi corazón de barro.
Mi alma fluye escuchando ese murmullo,
esa sabiduría de los siglos…
agua del tiempo en mi cabeza cana.