martes, 23 de mayo de 2017

FRANCISCO MORALES LOMAS EN POETAS EN EL ATENEO


SOLO LA  GRAVEDAD 

Hay un orden que conmueve.
Todo ha sido dispuesto.
Lo ha dicho Hawking.
No existe Dios, solo la gravedad.
Hay un orden necesario.
Esa flor que hoy nace y morirá en breve.
Y de nuevo ese renacimiento
que embravece el mundo.
 Muerto el pudor de lo etéreo,
las pequeñas miserias de lo creado.
Flor de un día
en esta dualidad que no es controversia
sino orden.
Mundo concéntrico en su abismo de pájaro.
Y nosotros estamos ahí
también siendo ser en la nada.
Porque lo habíamos sido antes.
Apenas antes.
Un proyecto que se vive.
Todo es hombre, todo es humano.
Somos lo que queremos ser.
Nos importa sobre todo
esa sustancia primera.
Todo lo demás es tiempo, espacio…
Y un poco de tierra herida.

AMIGOS DE LA POESÍA EN EL AYUNTAMIENTO DE VALENCIA.

Adjunto carteles anunciadores del acto del día 25 de los corrientes, enviados por Amparo Carbonell.
     Se trata de un vistoso acto de la Agrupación Literaria AMIGOS DE LA POESÍA, que preside Encarna Beltrán, y que estoy seguro os gustará.
     Un abrazo.






domingo, 21 de mayo de 2017

FRANCISCO MORALES LOMAS EN POETAS EN EL ATENEO

Estimados amigos:
     Aunque a muchas personas Francisco Morales no  les diga nada, en el mundo de la poesía es una persona relevante con la particularidad de que es el primer poeta de fuera de la Comunidad Valenciana que nos visita.
     Por sus cargos y por sus polifacéticas actividades nos puede informar de proyectos y realizaciones que llevan los escritores en Andalucía.
     Pienso que no nos podemos permitir desaprovechar la ocasión para asistir al acto que se anuncia en el cartel adjunto.
     En cualquier  caso, gracias por vuestra paciencia. Un abrazo.

UN CINE LLAMADO INVIERNO

Debió de ser en la época de los sueños
cuando el miedo es verdad y hasta el celuloide.
Así lo creíamos las tardes de domingo.
Desde el gallinero veíamos una realidad
en mitad de nuestra realidad sucia.
El cine de los domingos con su domingo,
con su luz cenital y su rumor de aire
limpio, con un suave rugido de libertad.
Había guardias civiles en la calle y miedo.
El miedo también es una suciedad
que tarda mucho en desprenderse
de la ropa, porque huele.
Pero en el cine todo era distinto.
Olvidábamos esa realidad triste
que nos embargaba con sus golpes
y sus maestros asesinos de ideas.
Maestros que golpeaban y hacían sangre
en la conciencia, maestros obscenos.
Como puedes comprender,
amable lector, estoy hablando de cine.
Es una época, es otro cine, otra película.
Una película en blanco y negro,
con muchas delaciones y mucho ruido
de fondo, y algún disparo real,
como la vida misma, como esa que se cuela
muy de tarde en tarde y te dice que has vivido.
Y los domingos el cine, con las palomitas
y la luz al fondo para darnos aire
y claridad en un mundo cercenado.
Era domingo, siempre era domingo
en el cine, y nosotros triste lunes.
Era domingo en el cine, como de vacaciones.
Así fue siempre la aventura de la libertad,
con sus hermosos cielos azules
y el corazón palpitando.
De vez en cuando se cortaba la escena
y los besos, y los desnudos se perdían
como fantasmas extinguidos.
Era otro tiempo, tiempo de insidias
y estrellas en la bocamanga,
tiempos que gustan a los nietos,
esos tiempos tan tristes en que el cine
vivía dentro de nosotros y nos hacía
más grandes, mucho más humanos.
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jueves, 18 de mayo de 2017

FRANCISCO MORALES LOMAS EN POETAS EN EL ATENEO


SIEMPRE VIVISTE AMIGO EN UN POEMA

Siempre viviste amigo en el poema,
único refugio donde esconderse.
Como entonces hacías
ante el clamor de aquel mundo cerrado
que nacía para el brusco silencio.

Siempre viernes entonces
en la pared encalada del fondo
cuando Laurel y Hardy
encendían la luz.

Como llama nueva surgía la poesía.
Ante la hostilidad de una ruina,
ante la desigualdad como antorcha,
ante un mundo vacío en su ceguera.

Allí arriba, encima de nuestros hombros
se iluminaba furtiva la piel.

Siempre viernes entonces,
viernes para encontrar
la salida del túnel.

Un viernes como el ruido la marea.

Y cuando se ahogaban inciertas unas luces
ascendían pájaros y la risa
entonaba la canción del salvado.
Había tantos a quienes salvar.
Hombres perseguidos en su conciencia,
mujeres apremiadas para huir
del mundo,
perseguidos para ser perseguidos.
Persecución obscena.
Ahora rota, ahora rota, ahora rota.

Porque era viernes tarde.

Siempre allí, en aquel poema del viernes.
Queridos Laurel y Hardy, un poema
con risa hasta el llanto,
un poema que aplacara el silencio,
que trajera la aventura del día.

Todo eso los devaneos de Laurel y Hardy
una tarde de viernes.
Con su orgullo de besos
y nuestras casas abiertas al mundo.
El cine descubría
que detrás de las sombras,
detrás de algunos rincones oscuros,
detrás de las pesadillas frecuentes,
había razones para existir.

Siempre viviste amigo en el poema,
amado cine de Laurel y Hardy,
y ese poema vive hoy de nuevo
como un reclamo hospitalario, como
una cerilla que arde,
como un resplandor que consume el tiempo,
su huida, su fría espera.

JORNADA SOBRE LA POESÍA VALENCIANA ACTUAL


Acaba de aparecer un librito en el que se publica la JORNADA SOBRE POESÍA VALENCIANA ACTUAL, que tuvo lugar en noviembre de 2015 en la sede del CONSELL VALENCIÀ DE CULTURA, con la presencia de gran número de poetas de Valencia.
            El librito comienza con unas palabras  de Santiago Grisolía, Presidente del Colsell y sigue con un preámbulo de su Vicepresidente, Ricardo Bellveser.
            En él parecen interesantes artículos para conocer el desarrollo y pujanza de la poesía en valenciano y en castellano de la Comunidad Valenciana y es muy interesante por la cantidad de información que reúne.
            Han colaborado en su contenido Alba Fluixá, Pilar Verdú, Mila Villanueva, Alfons Navarret, Juan Luis Bedins, José Antonio Olmedo y Marcelo Díaz y Pedro Gómez.
            La enhorabuena por la iniciativa y el agradecimiento por darnos a conocer el estado actual de la poesía en nuestra comunidad.

martes, 16 de mayo de 2017

FRANCISCO MORALES LOMAS EN POETAS EN EL ATENEO


                      Y AHORA QUIEREN QUE MARTE SEA UN SUEÑO


Y ahora quieren que Marte sea un sueño.

Y si no hay vida como la nuestra,
crearla a su imagen y semejanza,
con sus pobres y sus ricos,
con sus torres gemelas y sus enemigos
exteriores que dan tanto juego.

Se llevarán poetas que adornen los fríos
Amaneceres, y generales, con tantas estrellas
como esta lejana galaxia, que calienten
los gélidos inviernos.

Se llevarán algunos libros,
para saber a qué le tienen que pegar
fuego cuando apriete el frío.

También se llevarán el odio encerrado
en una botella y la tristeza del mar oscuro.

El diablo da mucho juego
y las catedrales sombra en el verano.

Los pájaros, las nubes y las palabras dispersas
suscitan poco interés y mucha inquietud,
así que se quedarán con nosotros.

La obscenidad del amor y sus complejos
los dejaremos arrinconados en el polvo estelar
y por símbolo nos guiará una cruz,
que es una semilla buena para fructificar
en verano.

La nostalgia nos impulsará y seremos
tan felices como el pez en el agua,
soldados en el desierto, comprobando
que los recuerdos desprendan olor a fruta seca.

Nuestra primera evocación será el viento
soplando en la oscuridad de un surco de arena
y la soledad con su brújula de noche.

Más que hombres, seremos una nueva raza.

Invisibles a las emociones,
sin música que nos haga contener
el aliento ni lupanares.

Después del desayuno, clases de teología
y ejercicios para el espíritu.
Conscientes de la inutilidad de las cosas,
lejos de canciones que enciendan los sentidos
y son mentiras dirigidas.

                  Y ahora quieren que Marte sea un sueño:
                  
                  ya saben el camino.


domingo, 14 de mayo de 2017

FRANCISCO MORALES LOMAS EN POETAS EN EL ATENEO


UNA MUJER Y UN HOMBRE

Hay un hombre y una mujer
que se hunden en el instante
y son finitos en sus sollozos
y en la contaminación de su tristeza.

Una mujer como un arcano
que no extingue su horizonte.
Un hombre como un hijo
que padece su vuelo de carbón.

Y ambos con su realidad a medias,
con su invisible corazón que juega.

Une el aire sus puentes
y acaso la ternura sus bocas.

Frutos de la benevolencia de las manos,
de esa alerta que el amor crea.

Firmes en su propósito de abarcar
el mundo y con ello ser más ellos mismos,
más tierra que retoña.

Su delicadeza de seres que se abrazan
bien puede caber en un silencio
o en una noche junto al mar,
pero su empuje de rosas viene de lejos,
de esa carne remisa al cansancio
y su osamenta.

Su obra son ellos mismos atados
al universo, con los balcones que crean
sus surtidores y la necesidad
de amarse para que las heridas del mundo
no los ahoguen.

ENSAYO PARA UN CONCIERTO Y OTROS SONETOS


EAST RIVER

Domingo. Sale el sol por el East River.
La gente por la calle canta y ríe,
por la ventana observo los cargueros
y las aves que empiezan a volar.

Unos nimbos se acercan en silencio
por la orilla del mar, donde la vista,
allá a lo lejos, mezcla los dolores
de cielo alegre y corazón hundido.

Un hombre atareado hay aquí cerca
que remueve basura sin remedio
y mira de soslayo a los que pasan.

En su vida no existen los domingos;
parece no entender de calendarios
y con desdén, herido, nos contempla.

viernes, 12 de mayo de 2017

FRANCISCO MORALES LOMAS EN POETAS EN EL ATENEO


FIN DE PRIMAVERA


Sólo era un hombre ante el ruido del mundo.
Mujer que acoge el brillo de los tiros.

Y luego el vacío que va creciendo
entre la arena como pasionaria.

El mundo estaba en calma y la casa
en silencio. Llegó la noche y Dios
no estaba para pulsar el laúd
de su música. Sólo el hombre en sombra.

Supimos ser perfectos con la muerte,
darle alas a la oscuridad y al aire.

Mujeres invisibles y hombres muertos.

Se despedía el mundo y su tumulto.
Sin la piedad que moldea el silbido
del odio. Y la tierra siendo piedra.

Sin cuerdas guitarras. Seres de manos
grandes para empuñar  la suciedad
de los acordes y su desaliento.

El mundo estaba en calma y la casa
en silencio, pero el hombre movió
las estrellas y el jardín con palomas
fue el vacilante búho de la noche.

*Los versos en cursiva son un préstamo
del poeta norteamericano Wallace Stevens.

RECITAL DEL AULA DE FELICIDAD


Estimados amigos:
Como cada año, y este es el noveno, el pasado 10-05-17 tuvo lugar en el salón de actos del colegio público Miguel Hernández del barrio de Orriols de Valencia, el recital que se anuncia en el cartel que adjuntamos.
            Como siempre fue un éxito de participación, en esta edición con el salón lleno de público.
            Fue organizado por los alumnos del AULA DE FELICIDAD del FPA REINA DOÑA GERMANA, e intervinieron como mantenedoras las alumnas Pepa Torres y María José Hernández.
           El acto comenzó con unas palabras de santos Blanco, director del centro, y la interpretación de una “albà” a la dulzaina, a cargo de Paco Ramírez. A continuación se interpretaron poemas de: Amparo Pérez, Federico García Lorca, Pablo Neruda, Miguel Hernández, Mario Benedetti, Vicent Andrés Estellés, Blas Muñoz, Enric Penadés, Madre Teresa de Calcuta, Jaime Siles, Joaquín Riñón, Gabriel García Márquez, Juan de Timoneda, Vicente Barberá, Béquer, Santos Blanco y Victoriano Ovejero, recitados por: Amparo Dolz, Amparo Mares, Amparo Pérez, Ángel Cepeda, Araceli Manrique, Enric Penadés, Miguel Bosch, Fede de Luna, Isa Puerto, Joaquín Riñón, María José Hernández, Paco Ramírez, Pepa Torres, Pilar Revuelta, Santos Blanco, Vicente Barbertá y Victoriano Ovejero. Mari Carmen Mateo leyó una serie de frases sobre la amistad y la felicidad de las que suelen interpretarse en las clases de felicidad como terapia, con las siglas FD.

           
            En definitiva, un año más, un acto de amistad en un ambiente lleno de energía positiva. Dentro de unos días aparecerá en Facebook una selección de fotos.
            Valencia, 10 de mayo de 2017.

jueves, 11 de mayo de 2017

FRANCISCO MORALES LOMAS EN POETAS EN EL ATENEO

ESPERANDO A LOS MENDIGOS 

Señalan que vendrán muchos mendigos
de tierras australes.
Algunos son peligrosos esclavos
negros que tienen los ojos vidriosos
del odio.
Otros llegan desde Oriente
con su miseria y algunas zapatillas
reebok falsas.
Incluso los hay que viven aquí,
a tu lado, y ensucian las tazas
de las cafeterías
cuando acaban de tomar
su café de lástima.

Pero ¿por qué seguimos esperando
a los mendigos?
Kavafis esperaba a los bárbaros
y nosotros a los mendigos.
¡Cómo ha cambiado la historia!
Aquellos venían con poder
Estos llegan con la desventura.

martes, 9 de mayo de 2017

"PRIMAVERA DE LA NOCHE", DE RICARDO BELLVESER

Ricardo Bellveser, polifacético escritor y persona admirable, acaba de publicar un poemario titulado PRIMAVERA DE LA NOCHE. Antes de ser dado a conocer en la librería Ramón Llull, de Valencia, ya publiqué en mi blog de poesía, escaneado, su poema “El camino”, que no tiene ninguna connotación religiosa.
            Es un libro que puede leerse en una sentada y permite disfrutar recordando verdades universales o sucesos y experiencias ordinarios de la vida de los seres humanos de cualquier latitud, tendencia o aspiración. Pero la primera lectura te deja insatisfecho. Al cerrar el libro, te quedas como con ganas de continuar, así que no tienes más remedio que abrirlo de nuevo o, mejor, dejarlo reposar, porque sabes que al retomarlo y leerlo sin prisas, teniéndolo cerca aunque no sea preciso en el bolsillo, como dice Georges Duhamel, te aportará dulzura y poesía, amén de motivos de serena reflexión.
            Además, en mi caso, me ha servido para aprender una palabra más: anancástico (el último poema del libro). He de confesar que no la conocía y que no me han servido mis diccionarios habituales. He tenido que acudir al de Psicología en el que se define anancastia como neurosis compulsiva.
            El poema que transcribo aquí –LA LUZ- es uno de mis preferidos. Es el número  XXI del libro y tiene una segunda parte, tan hermosa como esta, titulada LA SOMBRA. Espero y deseo que disfrutéis con su lectura.

Ricardo Bellveser, tercero de derecha a izquierda (foto de José Luis Vila)

La luz
                                               Perquè per tornar a naixer necessiteu morir
                                                                                                       J. Salvat P.

La luz nos espera donde todo acaba,
al pie del lecho en el que agonizamos, 
porque es la ruta que nos ha de conducir
de la muerte a la razón, a la inteligencia,
quizá a la vida de nuevo, quién sabe,
nos llevará a una estancia poblada
por las palabras que desean habitarla.
Las palabras tienen su propia existencia,
un día nacen titubeantes y al poco
se fortalecen, se hacen jóvenes,
se vuelven útiles, expresivas y flexibles.

Luego, no sé cuándo pero sucede,
se endurecen de tan manoseadas,
se oscurecen, van dejándose el brillo
por los libros, las historias, las promesas,
las explicaciones, los susurros, las mentiras,
y finalmente se malinterpretan,
burlan la lógica, se tornan artificios
y sus vestidos devienen harapos
que apenas significan jirones de nada.

La luz y las palabras se acechan desconfiadas
porque el vivir fecunda traslúcidos velos
que enturbian la explicación de la vida,
y emborronan el sentido que quizá tuvieron.
Sospecho de la luz, de su existencia
quiero decir, aunque, ––soy sincero––,
la intuyo como si cuando llegue el ocaso
ella fuera a ser mi único camino de regreso.
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lunes, 8 de mayo de 2017

FRANCISCO MORALES LOMAS EN POETAS EN EL ATENEO

Francisco Morales, tercero de izquierda a derecha, al lado de Ricardo Bellveser

CASI VERANO EL MAR  DE FRANCISCO MORALES LOMAS

Casi verano en el mar.
Calma que asciende con la marea.

Y lejos algunas vidas zozobrando.

Tú estás advirtiendo, acaso con los ojos
sucios, sin saber cuándo llegarán,
o solo sea una sombra que agoniza
en el rebalaje.

A la espera lees con lentitud en esta calma 
que no es de ahora,
con la suave deriva del viento,
pero con un sueño inanimado.

De pronto, la mar va trepando.
Despeja su incógnita de agua.
Se divisa un deje de ceniza oscura
que engorda con el ruido de la marea.

El agua, ya presa del trueno del mundo,
deja atrás su suerte a la oscuridad.

La noche tiene entonces el despojo
de un cuerpo lacerado. Y tu nombre
ha dejado de existir en el aire, ha dejado
de ser en el agua, en aquella playa
donde el mar era casi verano.
Y has dejado este teatro de cielo y tierra
como un despojo fustigado por la corriente.

Es una maldición de agua, una maldición de noche.

Y envuelto en la condición de no ser
sigues preguntándote si hubo salida,
si alguna vez este joven que cruzaba
el mundo supo dónde hallar una glosa.

Y el mar ya ha dejado de ser casi verano
para engullir la tarde. Para vivir
poseso de su fortaleza de sal.

Hermosa derrota ahora
si antes fue nacimiento. Derrota
que cada vez es más agua, más pleamar

que te ha devuelto al invierno.

I CERTAMEN DE POESÍA DEL ATENEO MERCANTIL DE VALENCIA

OS ESPERO EL DÍA 11 EN EL ATENEO. UN ABRAZO.


jueves, 4 de mayo de 2017

POETAS EN EL ATENEO: CRÓNICA DE JOSÉ ANTONIO OLMEDO

El poeta José Antonio Olmedo, cronista del acto, en plena tarea (foto de José Luis Vila, del equipo de POETAS EN EL ATENEO)

BLAS MUÑOZ PIZARRO EN POETAS EN EL ATENEO 
Presentación
Un 25 de abril nacieron Leopoldo Alas “Clarín” y José Ángel Valente, y por azar del destino, también un 25 de abril —o quizá por justicia poética— el poeta Blas Muñoz Pizarro visitó el ciclo Poetas en el Ateneo, un distinguido foro por el que han dejado huella algunos de los mejores autores líricos valencianos.
Celebrado en el Salón Sorolla del Ateneo Mercantil, uno de los coliseos culturales más señeros de la ciudad de Valencia, dicho ciclo es coordinado por Vicente Bosch, presente en la mesa, y presentado por Vicente Barberá, poeta y compañero del poeta invitado en el grupo literario El limonero de Homero.
A partir de las 19 horas fue llegando el público, hay que destacar que el aforo se llenó, algo que subraya la importancia de Blas Muñoz en el círculo poético valenciano, ya que como viene siendo una costumbre, el mismo día y a la misma hora, los actos literarios se solapan en Valencia.
Entre el público, algunas de las personas más relevantes del panorama cultural valenciano se dieron cita en lo que, más que una exposición de vida y obra del poeta, se convirtió en un homenaje: Jaime Siles, Pedro J. de la Peña, Ricardo Bellveser, Pedro José Moreno o Elena Torres, fueron algunos de los escritores que acudieron al evento.
Quiero hacer visible la extraordinaria labor de José Luis Vila Castañer, reconocido fotógrafo valenciano, quien es el encargado de inmortalizar a través del objetivo de su cámara estos cíclicos encuentros con poetas destacados.
Vicente Bosch tomó la palabra para agradecer a Muñoz Pizarro su presencia en este proyecto, además de manifestarle su admiración como reconocido poeta, y no menos, mejor persona y amigo. Bosch subrayó el importante compromiso del poeta con la entidad convocante, por lo que terminó su intervención poniendo en valor no solo todo lo que Blas Muñoz ha dado al Ateneo Mercantil como persona, sino también la aportación global del grupo al que pertenece, El limonero de Homero, compuesto además por: María Teresa Espasa, Joaquín Riñón, Antonio Mayor y Vicente Barberá; grupo literario que coordina el Aula I de Poesía del Ateneo.
Era de prever que entre Vicente Barberá, como conductor del encuentro y buen limonero, y Blas Muñoz, surgiesen confidencias y la química de una amistad unida por la poesía deparase momentos de entrañable complicidad.
El Proyecto Poetas en el Ateneo acostumbra a dividirse en tres partes: exposición fotográfica, entrevista de Barberá al poeta invitado y ronda de preguntas del público, todo esto alternado con la proyección de un vídeo y un breve recital a cargo de poetas invitados.
Antes de dar paso a la primera fotografía, Vicente Barberá recordó que por este ciclo han pasado hasta once poetas de la talla de Antonio Cabrera, Jaime Siles, Ricardo Bellveser, Sergio Arlandis, Guillermo Carnero, Vicente Gallego, Rafael Soler, Francisca Aguirre, Pedro J. de la Peña, Juan María Calles o Carlos Marzal. Con la presencia de Blas Muñoz se cierra un periodo que culminará en su próxima entrega para dar paso al parón veraniego, siendo su pretensión reanudar la actividad ya entrados en septiembre. Invitó a los presentes a hacerse con uno de los dípticos sobre el poeta y su poesía que se ofrecían en la entrada al recinto y explicó que estos encuentros pretenden, no solo conocer la labor literaria del poeta convocado, sino también, y lo más importante, conocer un poco más su dimensión humana.

Fotografías
Así pues, dio comienzo el primer bloque. Apareció proyectada en la pantalla una fotografía en blanco y negro donde una joven señorita, ataviada con un vestido y un paraguas oscuros, sonríe a la cámara en mitad de unas vías de tren; el poeta ilustró al público al contar que aquel paisaje era la estación de Aragón (1972) y reveló que aquella mujer era Mercedes, a quien se dirige como Merche, su esposa, presente entre el público, y sus palabras y sus ojos se llenaron de luz. Con aquella pintura, el poeta rememoraba el drástico cambio que sufrió su vida, ya que enamorarse supuso pasar del narcisismo del yo a la entrega sin condiciones, lo que le llevó a escribir el poema “Consumación” y culminar así un poemario que llevaba entre manos, se refería, por supuesto, a Naufragio de Narciso.
La siguiente fotografía mostraba un autógrafo de Juan Gil-Albert, poeta admirado por Blas, quien tras las periódicas visitas de un joven y prometedor poeta, tuvo a bien, no solo dedicarle una de sus obras —Concierto en «mi» menor. Homenaje a Marcel Proust (1974) , sino a esbozar dentro del mismo autógrafo y en palabras de Muñoz Pizarro: la primera crítica a su poesía.
De la nostalgia y veneración de los que, sin duda, son momentos cruciales e imborrables en la etapa de un poeta joven, pasamos a la fotografía número tres, donde el reconocimiento del mundo literario y los primeros pasos de un autor comienzan a hacerse realidad. En esta fotografía en blanco y negro vemos a un Blas Muñoz muy joven y delgado, recogiendo el Premio Nacional de Poesía José Antonio Torres en la ciudad de Tomelloso. Vestido de esmoquin y pajarita, el autor comenta que justo detrás, se encontraba el poeta Antonio Gala. A lo que añade que entre el jurado que lo premió se encontraban el poeta Félix Grande, Eladio Cabañero y García Pavón. El pregonero de las fiestas ese año fue Francisco Umbral y tuvo el privilegio de ser nombrado pregonero para el año siguiente. Sin duda, un espaldarazo para alguien que todavía no había cumplido treinta años y tenía mucho que decir.
El poeta nicaragüense afincado en Valencia, Ricardo Llopesa, amigo de Blas Muñoz desde finales de los años sesenta, es quien aparece en la siguiente fotografía. Recordemos que Muñoz Pizarro tras publicar en 1981 Naufragio de Narciso, mantuvo un silencio editorial hasta el año 2007, momento en que finaliza La mirada de Jano, que fue publicado en 2009 por el Ayuntamiento de Petrer. En este nuevo momento crucial, fue Ricardo Llopesa quien le abrió las puertas de sus tertulias literarias en Valencia, hecho que acabaría siendo decisivo para desencadenar el éxito y repercusión de la etapa posterior del poeta.
No podía faltar una instantánea sobre El limonero de Homero, sus cinco componentes aparecen en la quinta fotografía, lo que aprovecha Blas para dar lectura a una décima compuesta expresamente para ellos. Sobre este grupo hablaremos más adelante, a colación de las preguntas que formulará Barberá.
Con motivo de un viaje a Portugal, y aprovechando que este evento se celebró en el aniversario de la «Revolución de los Claveles», en la siguiente fotografía aparece el poeta posando frente a una librería con un ejemplar de Mensagem, el único libro de Pessoa publicado en vida, hecho que lo llevó a improvisar “Rua do Carmo” un poema que regalará posteriormente a sus compañeros de El limonero, y que lo llevará también a reflexionar sobre el mismo hecho de la improvisación en su poesía: pocas veces sirve un poema escrito deprisa.
En la séptima fotografía vemos al ya desaparecido poeta José Luis Parra, en un instante del año 2011, en el también desaparecido Café Malvarrosa de Valencia. Blas Muñoz recuerda ese momento con sentimientos encontrados, puesto que por un lado, gracias al recital que allí ofreció consolidó su amistad con Juan Pablo Zapater, Francisco Benedito y Víctor Segrelles, hoy editores de la revista 21veintiunversos y entonces gestores culturales de uno de los foros poéticos más emblemáticos de Valencia. Y por otra parte, su amistad con Parra lo llevó a encargarle la presentación de su libro La herida de los días, pero poco después cayó enfermo y falleció. Por este motivo el siguiente libro de Blas Muñoz, En la desposesión, está dedicado emotivamente a José Luis Parra.
Con el motivo de la obtención de otro premio literario, en este caso el Memorial Bruno Alzola García (2011), en la siguiente fotografía vemos a Blas Muñoz en el que sería su tercer encuentro con el maestro Antonio Gamoneda. El momento retratado transcurre en Asturias, en el restaurante La Sauceda, propiedad de Ramón Alzola. Este momento fue una ocasión para manifestar su admiración por el poeta ovetense, así como la satisfacción por haber merecido un prestigioso premio a un soneto clásico.
Sin embargo, de los muchos reconocimientos que Blas Muñoz ha obtenido, El Premio de la Crítica Literaria Valenciana que obtuvo en el año 2012 por su obra La herida de los días, es como él mismo manifiesta: su más preciada distinción. Por ello, la siguiente fotografía recuerda el instante en que Juan Luis Bedins, presidente de la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios, le hace entrega del citado galardón.
A continuación, y refiriéndose a una presentación en la Sociedad General de Autores y Editores de Valencia (SGAE) de su libro En la desposesión, un libro por el que consiguió el premio Flor de Jara de la Diputación de Cáceres, el poeta señaló a sus acompañantes aquel día, y no eran otros que Mila Villanueva, presentadora y organizadora del acto a través de Concilyarte, la asociación que preside; Ana Noguera, quien disertó magníficamente sobre el libro y el poeta valenciano José Antonio Olmedo, quien aquel día asistió a la presentación como parte del público y terminó anecdóticamente tocando el piano en el escenario, debido a la ausencia de la pianista anunciada.
La siguiente fotografía, tomada por Guadalupe Grande, rememoró un encuentro en Madrid, en casa de Francisca Aguirre, viuda de Félix Grande. Muñoz Pizarro acudió a la capital acompañando a María Teresa Espasa, quien presentaba en Madrid su libro Tanto y tanto silencio (2014) y a ambos les acompañaba su buen amigo y también poeta, Ricardo Bellveser. Blas recordó que mientras se celebraban en la capital los fastos por la coronación de Felipe VI, todos ellos disfrutaron de una velada íntima e inolvidable.
Marta Hazas, la popular actriz nacida en Santander y protagonista de series televisivas como Velvet o El internado, acompaña a Blas Muñoz en la penúltima fotografía. Tomada en diciembre de 2014 durante la gala de entrega del Premio Laguna de Duero de Valladolid, galardón que obtuvo Blas y gala en la que la actriz participó junto a Javier Veiga, esta instantánea sirvió para que el poeta valorase a esa juventud que lucha, representada en la actriz, pues no solo trabaja en cine y televisión, sino también en el especialmente exigente teatro clásico.
Y para terminar con la sección fotográfica, Blas comentó una instantánea en la que aparecieron Sergio Arlandis, Gregorio Muelas, Mila Villanueva y José Antonio Olmedo. De Sergio Arlandis comentó que escribió un excelente prólogo a su libro De la luz al olvido, un trabajo por el que le está muy agradecido; añadió que Arlandis es uno de los grandes poetas de su generación, además de investigador, por lo que anunció su próxima visita a la Feria del Libro de Valencia en unos días, e invitó a los presentes a conocer (In)verso, su último poemario. A Gregorio Muelas, con quien comparte una buena amistad, se refirió como autor del interesante libro de haikus La soledad encendida, una publicación en coautoría con José Antonio Olmedo, también presente, y a ambos incluyó también en su comentario sobre la nueva revista de crítica y poesía, Crátera, ya que son editores y críticos de la misma, deseándoles una larga y próspera trayectoria en esta nueva etapa. De Mila Villanueva destacó su magnífica labor al frente de Concilyarte, una de las asociaciones valencianas de mayor auge en la actualidad, y alabó también las cualidades como escritora de la autora de Bajo la luna de Kislev. Y por último, Muñoz Pizarro deseó al libro La flor de la vida de José Antonio Olmedo, actualmente nominado a los Premios de la Crítica Literaria Valenciana, la mejor de las suertes y un largo recorrido, pues a su parecer es uno de los libros de poesía más interesantes que se han publicado en Valencia durante el pasado año.

Entrevista y recital
Vicente Barberá, en adelante (V.B.), confesó que su amistad con Blas Muñoz (B.M.) se remonta diez años en el tiempo. La culpa de su primer encuentro fue de Joaquín Riñón, ya que los invitó a ambos a la boda de su hija mayor. Aquel fue el momento fundacional de El limonero de Homero, grupo literario con el que han ofrecido más de cuarenta recitales, tanto en Valencia como por el resto de la geografía española. Siguiendo con las palabras de Barberá, admitió que de Blas admira muchas cosas, por ejemplo, su meticulosidad a la hora de trabajar los poemas. Blas es un arquitecto del verso, perfecto conocedor del metro clásico, en su poética abunda el verso medido y su escrupulosa y precisa armonía siempre ha dado que hablar en los corrillos literarios. Por este motivo, Barberá contó que expuso uno de sus poemas a Muñoz Pizarro, fue en el año 2007, y el poema en concreto “El triunfo del amor”. Este gesto es una costumbre cotidiana entre los miembros de El limonero, ya que su amistad y también la experiencia y magisterio de sus componentes hacen posible que de unos a otros opinen de sus obras con naturalidad, con la sana aspiración de aprender y perfeccionar sus textos. El laudo de Blas no dejó indiferente a Vicente, ya que le escribió dos folios de correcciones y recomendaciones demostrando lo que ya sabía: siempre se ha tomado la poesía muy en serio.
Barberá siguió comentando con vehemencia que admira a Muñoz Pizarro por su capacidad para interpretar el sentido de los poemas, su vocación docente unida a su habilidad para desentrañar esa historia subterránea de los versos lo convierten en un artista de lo formal, un excelente poeta, de mucho oficio, perfeccionista y con dominio de la técnica, en definitiva: un maestro con mayúsculas.
V.B: — ¿Para ser un buen poeta es necesario el dominio de la técnica?
B.M: —Sí. Es preciso practicarla hasta dominarla, como también es preciso el proceso de corrección. Hay que escribir métrica sin contar los versos. Antonio Machado decía: líbrate del verso cuando te esclavice. El poema no debe forzarse.
(Pascual Casañ recita el poema “De anaranjadas sombras” contenido en el poemario La mirada de Jano).
V.B: — ¿Por qué ahora no escribes poesía?
B.M: —Nunca me obligo a escribirla. Tampoco sé por qué lo hago cuando la escribo.
V.B: — ¿Es verdad que sufres mientras escribes?
B.M: —Sí, si el poema no es bueno. Si eres exigente con tu trabajo siempre hay una insatisfacción al no estar seguro de dar al poema lo que este te pide. Generalmente, el poema me revela su mensaje cuando lo termino.
V.B: — ¿Qué es la poesía para ti?
B.M: —Si hablara como profesor, diría que es una transgresión, la separación del significante y significado para crear esa grieta abierta en el signo (palabra, poema, obra) una nueva significación. Pero sería insuficiente. La poesía no se agota en ninguna definición, y menos aún si se pide brevedad. En el acto poético, de escritura o de lectura, la realidad se muestra como una revelación intensa por la que una inteligencia emocionada crece en conocimiento y en comunicación. En otras palabras, es la palabra justa en el momento preciso con una carga de emoción que no empañe el poema pero que actúe en el lector.
(Antonio Mayor recita el poema número diez de “El paso de la luz” contenido en el libro De la luz al olvido).
V.B: —De tus poetas preferidos cita tan solo cuatro, tres españoles y uno extranjero.
B.M: —Podría decirte el nombre de 34 poetas. Pero te diré: Garcilaso, Góngora, Claudio Rodríguez y Rilke.
(Recita Joaquín Riñón el poema titulado “Como otras veces” incluido en el libro La mano pensativa).
V.B: — ¿Por qué elegiste el poema titulado “Si de mí hablo” para que aparezca en el díptico?
B.M: —Porque podría decirse que ese poema es como mi propia poética. Nunca sé lo que voy a escribir, cuando escribo no sé a dónde voy. Es al final del poema, como he dicho antes, que el poema se revela, excepto en los poemas de ocasión, dedicados, o cosas así.
(Se proyecta el vídeo realizado por Virgilio Fuero, en el que él mismo recita el poema titulado “Im promptu” perteneciente al libro De la luz al olvido. Terminada la proyección, Fuero regala al poeta el CD con la grabación del mismo).
V.B: — ¿Después del Premio de la Crítica Literaria Valenciana qué otro premio de los que has conseguido consideras más importante?
B.M: —Quizás el Premio del Gobierno de Aragón que me fue entregado por el libro La herida de los días.
(Recita Juan Ramón Barat el poema titulado “Insomnio” incluido en los pecios de la antología De la luz al olvido).
V.B: — Si El limonero de Homero no fuera perfecto ¿cómo podría serlo?
B.M: —Con la interacción de todos ha mejorado con los años. Todos hemos mejorado. La amistad permite decirse con sinceridad las imperfecciones del poema para mejorar.
(Recita Mar Busquets el poema titulado “Nana de tu ausencia”, perteneciente al libro El Limonero de Homero III).
Vicente Barberá anuncia que El limonero de Homero ya prepara su cuarto libro conjunto y da comienzo la ronda de preguntas rápidas.
V.B: — ¿Qué admiras de un poeta?
B.M: —Autenticidad.
V.B: — ¿Qué te hubiese gustado ser además de poeta?
B.M: —Lo que soy.
V.B: —Algo que detestes.
B.M: —El orgullo.
V.B: — ¿Dónde te gustaría vivir, que no sea Valencia?
B.M: —En Cuenca.
V.B: —Nombra un poeta vivo al que admires.
B.M: —Francisco Brines.
V.B: — ¿Cerveza o vino?
B.M: —Vino.
V.B: — ¿Pintura o poesía?
B.M: —Poesía.
V.B: — ¿En qué te gustaría ser mejor?
B.M: —Me gustaría ser mejor como padre, esposo y abuelo.
V.B: —Cita un poema cuya lectura haya sido importante para ti.
B.M: —El primero de Don de la ebriedad de Claudio Rodríguez.
(Termina la ronda de preguntas rápidas y Blas Muñoz lee algunos de sus poemas).
En primer lugar, el poeta da lectura  al poema “Ella bajo la lluvia” de 1972, inspirado en la fotografía expuesta anteriormente de su esposa Merche, cuando era joven, tomada en la estación de tren de Aragón.
Seguidamente, Muñoz Pizarro comenta que su amigo José Luis Parra le dedicó el poema “Cortes de luz” en su último libro, un texto en el que se evocan los tiempos difíciles de la posguerra. Razón por la cual, Blas Muñoz lee el poema citado y además el poema “1950 (por ejemplo)”, perteneciente a su poemario La herida de los días y lo dedica y lee con tanto cariño hacia su amigo que no puede evitar emocionarse.
Para terminar sus lecturas, Blas recitó un soneto clásico titulado “La mano pensativa” contenido en su libro de mismo nombre.

Ronda de preguntas del público
Juan Ramón Barat: —Cuando te leo siento que se te entiende, pero con profundidad, eres claro y profundo a la vez. ¿Defiendes claridad y profundidad en la poesía?
B.M: —Pienso que a eso deberían responderte los lectores. Cambio de registro y es muy difícil etiquetarme. En mi libro En la desposesión hay algo de poesía hermética, pero la claridad o el hermetismo vienen dados al autor. Pertenezco a la generación novísima por edad y en mis inicios bebí de ellos, de su culturalismo.
Rafael Pla López: — ¿Una buena poesía debe sorprender o sonar?
B.M: —La sorpresa o la ruptura son relativas, a veces son mínimas, pero necesarias. Hay que prescindir de tópicos, huir de lo trillado. Si suena mucho un poema, malo. Hay que buscar siempre la voz propia.
Salvador Garay: —Me sorprenden tus poetas favoritos.  ¿Qué fue de aquel Blas amante de Rafael Alberti en sus comienzos?
B.M: —He admirado a muchos, Luis Felipe Vivanco, Leopoldo Panero, Manuel Álvarez Ortega, aunque he ido por etapas. He bebido de muchas fuentes y de Alberti bebí cuando fui adolescente.
Ricardo Bellveser: —En qué puede haber poesía no escrita supongo que todos estaremos de acuerdo. Yo también abogo por la claridad en la poesía, las vanguardias espantaron a mucho público de la poesía, tanto experimentar hizo que la mayoría de personas no comprendiesen los poemas. Hay que recuperar la poesía-verdad.
B.M: —Sin dejar de estar de acuerdo, pienso sin embargo que la poesía debe tirar del lector, debe hacerlo crecer. En la ruptura, en la grieta está el poema. También es necesario un punto de extrañeza para desarbolar las convenciones y empujar al lector a terminar el poema.
(A petición de Vicente Barberá una persona del público se presta voluntaria para dar lectura al poema que figura en el díptico y con el que se clausurará el evento).
Antes de dar lectura al poema “Si de mí hablo”, el voluntario confiesa haberse emocionado con lo expuesto en el acto.

Despedida
Vicente Barberá agradece la presencia de todos los asistentes y cede la palabra a Vicente Bosch, Directivo del Ateneo, que emplazó a los allí presentes a interesarse por la próxima entrega de los premios literarios que organiza y concede el Ateneo Mercantil de Valencia, una previsible fiesta de las letras que tendrá lugar los días 10 y 11 de mayo. Por último, despidió el evento no sin antes agradecer al público y a todos los participantes su presencia y colaboración.
José Antonio Olmedo López-Amor