domingo, 22 de mayo de 2016

GUILLERMO CARNERO EN POETAS EN EL ATENEO


VERANO   INGLÉS
(Barcelona, Tusquets, 1999)


LEICESTER  SQUARE
                                                          Aquestos son los farautes
                                                          que yo envío al corazón.
                                                                      Rodrigo Cota, Diálogo entre el amor y un viejo

En la tensión del nudo de tu blusa
duplican su latido tus tacones
sin alterar la esfera del helado
que te zampas feliz, guiñando un ojo.

Me has traído a este parque donde el amor se cierne
cimbreando la risa de los jóvenes
y aureola las ramas de los fresnos
con una red brillante de alegría.

Enciende en color rojo los buzones
y en amarillo el canto de los pájaros,
es flexibilidad en el pecíolo,
ondula en la constancia de las fuentes.

Me tiendes en la hierba donde se esfuma el mundo
resumido en el copo de una nube,
ausencia vertical en que el azul se acoge
a tu calor dormido en tu costado.

Juego a creer en ti fuera del tiempo
y en su tibieza horizontal asciende
la tarde con aplomo de burbuja,
flota para temblar y diluirse

cuando llegue la noche con su sonrisa ajada
--mi igual, mi compañera-- y me tienda un espejo
mientras una canción me hiere con su aviso:
You´ll never find a warmer soul to know.

sábado, 14 de mayo de 2016

VICENTE BARBERÁ ALBALAT

En El Corte Inglés de Colón 27 (6ª Planta), el 31-05-16
Atardecer en San Fortunato

ESA MUJER QUE VES

Deseo oírte madre,
en la melodía de tus palabras
Patricia Araujo

Esa mujer que ves tan triste y vieja,
tan ajada y extraña, en el sofá,
que cuando habla no sabe lo que dice
y que mezcla mentiras con verdades,

cuenta historias ficticias e imprecisas
llenas de fantasías inconexas.
Esa mujer, que ves ahí tan sola,
antaño fue leona en su cubil,

un águila volando los espacios
y una madre feroz en su camada.
Hoy en su mente queda sólo espuma

y su cerebro blando como el agua
los vientos de la calma no distingue
ni es capaz de encontrar ningún consuelo.

(De ENSAYO PARA UN CONCIERTO Y OTROS SONETOS, Olélibros, 2016)

viernes, 13 de mayo de 2016

GUILLERMO CARNERO EN POETAS EN EL ATENEO

En el Ateneo Mercantil de Valencia, el 26-05 a las 19


DIVISIBILIDAD   INDEFINIDA
(Sevilla, Renacimiento, 1990)

CATEDRAL DE ÁVILA

Como al umbral de la capilla oscura
una reja detiene la mirada
y la dispersa luego, confinada
en los fraudes que finge la negrura

confundiendo volumen y figura
de la estatua yacente allí olvidada,
cuando mi mano se detenga helada
un anaquel será mi sepultura.

Será delgada losa la cubierta
y el tejuelo epitafio más piadoso,
y menor la esperanza de otra vida,

y en el silencio la palabra muerta
gozará del olvido y el reposo,
en figura y volumen confundida.

miércoles, 11 de mayo de 2016

VICENTE BARBERÁ ALBALAT

En El Corte Inglés de Colón, 27 (6ª Planta),  el 31-05-16, a las 19:00


Doménikos, ¿de qué sirve la muerte
si no puede salvarnos?

JOSÉ ALBI

Cantos y espinas hubo en el camino;
a veces, alegría entretenida
otras, nostalgia, triste despedida
de lo que apenas fue gris y mezquino.

Me voy y nada espero del destino
mi equipaje está presto y mi salida
cuando la noche dé su bienvenida.
La vida ya me dio rosas y vino.

Ya no espero joyeles ni preseas,
pues pasaron los vientos y el rocío
y no es tiempo de andar como solía.

Ni tan siquiera espero que me creas,
pues ya me acerco al cauce de ese río
de donde nadie ha vuelto todavía.

(De ENSAYO PARA UN CONCIERTO Y OTROS SONETOS, Olélibros, 2016)

martes, 10 de mayo de 2016

GUILLERMO CARNERO EN POETAS EN EL ATENEO

EL 26-05-16 A LAS 19:00 EN EL ATENEO MERCANTIL DE VALENCIA


DIVISIBILIDAD   INDEFINIDA
(Sevilla, Renacimiento, 1990)


MÚSICA PARA FUEGOS DE ARTIFICIO

Hace muy pocos años yo decía
palabras refulgentes como piedras preciosas
y veía rodar, como un milagro
abombado y azul, la gota tenue
por el cabello rubio hacia la espalda.

No eran palabras frágiles, prendidas al azar
de un evadido vuelo prescindible,
sino plenas y grávidas victorias
en las que ver el mundo y obtenerlo.

La emoción de enunciar un orden justo
cedía realidad al sonido y al tacto,
y quedaba en los labios la certeza
de conocer en el sabor y el nombre.

Pero la certidumbre de una mirada limpia
es una ingenuidad no perdurable,
y el viento arrastra en ráfagas de crespones y agujas
el vicio de creer envuelto en polvo.

Y si tras de la luz esplendorosa
que pone en pie la vida en un haz de palmeras
el miedo de dormir cierra los cálices
susurrando promesas de una luz sucesiva,

el fulgor de la fe lento se orienta
al imán de la noche permanente
en la que tacto, imagen y sonido
flotan en la quietud de lo sinónimo,

sin temor de mortales travesías
ni los dones que otorga la torpeza
sino un fugaz vislumbre de medusas:
inconsistentes ecos reiterados

en un reino de paz y de pericia,
apagado jardín de la memoria
donde inertes se pudren sumergidos
los oropeles del conocimiento,

y como resquebraja la alta torre
la solidez de su asentado peso,
de tan robusto, poderoso y grave
se quiebra y pulveriza el albedrío.

Así para las aves y la plácida
irrepetible pulcritud del junco
hay cada día olvido inaugural
en la renovación de la mañana:

quien hace oficio de nombrar el mundo
forja al fin un fervor erosionado
en la noche total definitiva. 

lunes, 9 de mayo de 2016

VICENTE BARBERÁ ALBALAT


III

Ya se extingue la luz en mi camino,
ya se oscurece el aura de mi aurora,
ya se acerca inclemente hora a hora
el emisario cruel de mi destino.

Pero no he de morir triste y mohíno.
Dejad que me aproxime al mar ahora
cuando mi corazón apenas llora
porque un fanal, que puede ser mi sino,

se acerca silencioso a mi derrota,
liberada de nubes y de escarcha,
para mostrarme el resplandor del sueño.

El resplandor del sueño de una gota
de mi alegría vieja que se marcha
sin un quejido y con perfil risueño.

(ENSAYO PARA UN CONCIERTO Y OTROS POEMAS, Olélibros, 2016)

domingo, 8 de mayo de 2016

GUILLERMO CARNERO EN POETAS EN EL ATENEO


VARIACIONES Y FIGURAS SOBRE UN TEMA DE LA BRUYÈRE
(Madrid, Visor, 1974)


PÁESTUM

Los dioses nos observan desde la geometría
que es su imagen.
    Sus templos no temen a la luz
sino que en ella erigen el fulgor
de su blancura: columnatas
patentes contra el cielo y su resplandor límpido.
Existen en la luz.
Así los pueblos bárbaros
intuyen el tumulto de sus dioses grutescos,
que son ecos forjados en una sima oscura:
un chocar de guijarros en un túnel vacío.
Aquí los dioses son,
como la concepción de estas columnas,
un único placer: la inteligencia,
con su progenie de fantasmas lúcidos.


sábado, 7 de mayo de 2016

VICENTE BARBERÁ ALBALAT



I

Amanece y estoy enamorado
de ese sol que no acepta mi mirada,
del árbol que se mece en la alborada
cuando el viento respira emocionado.

También del mar estoy enamorado,
y de la luna, hermosa en su dorada
faz, que alumbra la senda abandonada.
Amo a ese Dios oscuro y reservado

que me aguarda tranquilo en su aposento
esperando el final de mi sonrisa.
También adoro al pájaro que anida

y esa sutil caricia que presiento
cuando se acerca el canto de la brisa.
Y sobre todo, amor, amo la vida.

(De ENSAYO PARA UN CONCIERTO Y OTROS SONETOS, Olélibros, 2016)


jueves, 5 de mayo de 2016

GUILLERMO CARNERO EN POETAS EN EL ATENEO


EL  SUEÑO  DE  ESCIPIÓN
(Madrid, Visor, 1971)


PIERO DELLA FRANCESCA

Con qué acuidad su gestuario
pone en fuga la luz, la verticalidad,
la insulación de las figuras vuelve dudoso el símbolo,
hace abstracción del aire, censura de la flora,
sucumben los jinetes
al vértigo del tacto con su brillo.
No hay llaga, sangre, hiel: no son premisa.
Dormición de la sarga, crucifixión del lino;
ultima instancia del dolor celeste
angustia de la esfera, de los troncos de cono.
La geometría de los cuerpos
y la vaga insistencia de su enunciado único:
no hay hiel, la multitud
no es síntoma del mal, no es un signo del daño.


lunes, 2 de mayo de 2016

GUILLERMO CARNERO EN POETAS EN EL ATENEO


DIBUJO  DE  LA  MUERTE
(Málaga, Librería Anticuaria El Guadalhorce, 1967)


EL  EMBARCO  PARA  CYTEREA

             Sicut dii eritis
Génesis   III, 4

Hoy que la triste nave está al partir,
con su espectacular monotonía,
quiero quedarme en la ribera, ver
confluir los colores en un mar de ceniza,
y mientras tenuemente tañe el viento
las jarcias y las crines de los grifos dorados
oír lejanos en la oscuridad
los remos, los fanales, y estar solo.
Muchas veces la vi partir de lejos,
sus bronces y brocados y sus juegos de música:
el brillante clamor
de un ritual de gracias escondidas
y una sabiduría tan vieja como el mundo.
La vi tomar el largo
ligera, bajo un dulce cargamento de sueños,
sueños que no envilecen y que el poder rescata
del laberinto de la fantasía,
y las pintadas muecas de las máscaras
un lujo alegre y sabio,
no atributos del miedo y el olvido.
También alguna vez hice el viaje
intentando creer y ser dichoso
y repitiendo al golpe de los remos:
aquí termina el reino de la muerte.
Y no guardo rencor
sino un deseo inhábil que no colman
las acrobacias de la voluntad,
y cierta ingratitud no muy profunda.